La OMS ha trabajado en la
esfera de salud sexual al menos desde 1974, año en que las deliberaciones de un
comité de expertos dieron lugar a la publicación de un informe técnico titulado
"Education and treatment in human sexuality" (OMS, 1975).
A partir del 2000, la
Organización Panamericana de la Salud y la OMS organizaron algunas consultas de
expertos para examinar la terminología e identificar opciones programáticas. La
culminación de esas reuniones fue una consulta técnica celebrada en 2002, en
cuyo marco se elaboraron las definiciones de trabajo de los principales
términos relativos a la salud sexual, que figuran a continuación:
a)
Sexo: Por
sexo se entenderán las características biológicas que definen a los seres humanos
como hombres o mujeres. Aunque estos conjuntos de características biológicas no
son excluyentes entre sí, ya que hay personas que poseen características de
ambos conjuntos, estos tienden a diferenciar a los seres humanos como hombres o
mujeres. En el uso general de muchos idiomas, el término «sexo» significa
«actividad sexual», pero a los fines técnicos, en el contexto de las
deliberaciones sobre sexualidad y salud sexual, se prefiere la definición
precedente.
b)
Salud
sexual: Un estado de bienestar físico, mental y social en relación con la
sexualidad, la cual no es la ausencia de enfermedad, disfunción o incapacidad.
La salud sexual requiere un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y de
las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias sexuales
placenteras y seguras, libres de toda coacción, discriminación y violencia.
Para que la salud sexual se logre y se mantenga, los derechos sexuales de todas
las personas deben ser respetados, protegidos y ejercidos a plenitud.» (OMS,
2006a)
c)
Sexualidad: La salud sexual no se puede definir,
comprender ni poner en práctica si no se considera la sexualidad en sentido
amplio, como un elemento subyacente de importantes comportamientos y resultados
relativos a la salud sexual. Según la definición de trabajo, la sexualidad es: "un
aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca al sexo,
las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad,
la reproducción y la orientación sexual. Se vivencia y se expresa a través de
pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas,
prácticas, papeles y relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir
todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se vivencian o se expresan
siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos,
psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales,
históricos, religiosos y espirituales" (OMS, 2006a).
d)
Derechos
sexuales: Existe un consenso creciente según el cual la salud sexual no se
puede alcanzar y mantener sin el respeto y la protección de algunos derechos
humanos. La definición de derechos sexuales proporcionada a continuación es una
contribución al diálogo constante sobre derechos humanos relacionados con la
salud sexual. "Los derechos sexuales constituyen la aplicación de los
derechos humanos existentes a la sexualidad y a la salud sexual. Protegen el
derecho de todas las personas a satisfacer y expresar su sexualidad y a
disfrutar de la salud sexual, con el debido respeto por los derechos de los
demás, dentro de un marco de protección frente a la discriminación» (OMS,
2006a, actualizado en 2010).